El capital cultural familiar

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Hace unos días se conocieron los resultados de las Pruebas Aprender 2021, con números verdaderamente alarmantes para la Argentina. Básicamente, la caída representa un promedio de 25 puntos porcentuales mas bajo que la ultima edición, siendo lengua la materia mas afectada. Eso quiere decir que los chicos finalizan la primaria con serios problemas para poder comprender un texto.

Dentro de las justificaciones que se han dado para intentar evaluar esta caída, se encuentran la pobreza (los chicos pobre fueron los mas afectados), la Pandemia (el cierre de las escuelas por un periodo prolongado), la formación docente, el uso desmedido de tecnologías, entre otras cosas. Lo interesante de este asunto – y lo que nos toca mas de cerca- es que dentro de las ideas para revertir la crisis de aprendizaje, el Ministro de Educación Jaime Perczyk enuncio; 1) mejorar las condiciones sociales de los chicos; 2) fortalecer el nivel educativo de la familia, con programas de finalización de la secundaria; 3) más días y horas de clase; 4) entrega de 8.2 millones de libros a los estudiantes; 5) lograr que los chicos ingresen antes al nivel inicial; 6) programa de capacitación docente con una inversión de 3 mil millones de pesos.

El capital Cultural de una familia.

El capital cultural de una familia consiste en la representaciones, el conocimiento , las habilidades, actitudes y aptitudes que desarrollan los miembros de la familia y trasmiten a sus hijos como herencia. Como menciona Cano Prous y Salvador Cervera Enguix, en su libro «Características de las familias funcionales»; los padres enseñan a la generación mas joven, la adaptación de su cultura, trasmitiendo las formas de pensamiento, de sentir y actuar culturalmente apropiadas. Esto incluye las habilidades de comunicación básica, pero también las creencias, valores y actitudes«.

El capital cultural, como el económico, se construye paulatinamente. Es tarea de todos aumentar ese activo para trasmitir los valores a las nuevas generaciones.

En mi infancia el capital cultural lo acrecentaba mi abuela Ilda. Ella era una ávida lectora y fue precisamente ella quien me inculco el amor por los libros. Una tarde decidió prestarme su enciclopedia española. Un «libraco» pesado, de tapa gris cocido a mano que incluía una pequeña reseña de los temas mas importantes. A mi me fascinaba la parte de atrás, porque estaba llena de banderas del mundo y por que luego daría paso a un juego de «adivinar» que bandera corresponde a que país.

A la abuela Ilda siempre se le veía haciendo un crucigrama o un sudoku y cuando le preguntaba que encontraba de entretenido en eso; – Hay que ejercitar la mente!, me decía. No se permitía hacer una cuenta en calculadora, si no lo lograba mental mente, papel y lápiz , pero una maquina no pensaría por ella JAMAS!

Jugar contra Ilda al «tuttifruty» era una perdida de tiempo. No solo era rápida escribiendo sabia palabras con «x», con «y» y con «W» que yo nunca había escuchado. Era fascinante!

Ella me regalo mis primeros libros clásicos y los que no podía comprar esperaba que saliera en algún suplemento de el Diario «El País». Así he tenido colecciones completas de libros maravillosos en formato de bolsillo. La abuela era admirable no solo por su conocimiento, sino por su pasión por aprender, su vocación por las letras, los números la ciencia , todo…

Eso es capital cultural en la familia y a eso debemos de volver si es que no queremos seguir cayendo en pozos profundos en la educación. Me parece muy bien que se continúe fortaleciendo el saber de los docentes, que se revise el sistema educativo, que se invierta en programas de innovación , pero necesitamos seguir fortaleciendo el capital que aporta la familia al saber del niño.

 Según la Encuesta Nacional de Consumos Culturales revela que, en la Argentina, la lectura promedio por año es de 1,6 libros. Pero el 28,6 de los consultados dijo que directamente no leía libros. Y el 47,1 explicó que no lee porque no le interesa. Solo a modo de comparación, en promedio, los mexicanos leyeron 3.9 libros en el último año, informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en el Módulo sobre Lectura 2022.

España nos deja aun peor parados. En 2021, el 68% de la población española leyó libros superando así al porcentaje de la población que consulta páginas webs (61%) o redes sociales (57%)., según datos de «Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España | 2021

Sin dudas la ignorancia le sirve a quienes gobiernan y la educación continua siendo el modo de rebelarse ante un sistema que nos quiere ver cada vez mas pobres y «brutos».

Como aumentar el capital cultural familiar?

Lea libros solo y con sus hijos. Como la abuela Ilda despierte la curiosidad en sus hijos leyendo y enseñándoles a disfrutar de una buena lectura. Explíquele quien es el autor, demuéstrele la versatilidad de una novela y cuan enriquecedor es leerla y no tan solo verla en Netflix. Si va a ver una serie , adaptada de una novela impresa comprométase a hacer el ejercicio de leer la historia y encontrar similitudes , adaptaciones, omisiones, etc.

Invierta en buena literatura, de calidad. El amor por la lectura, también se traduce en amor por los libros. Es interesante que mientras los adolescentes trascurren sus días en Internet, opinan que la lectura esta asociada a los libros físicos. Aproveche esa tendencia y compre libros bien hechos !

Comience temprano , pero siga después. La mayoría de los padres piensan en fomentar el habito de la lectura en sus hijos pequeños y esta bien, pero debemos aprovechar las nuevas olas al respecto. Según datos recientes los jóvenes de 14 a 24 años son los que mas leen en su tiempo libre.

Aproveche las plataformas como Wattpad. Esta aplicación te permite leer cosas frescas y aun compartir tu propio contenido. De esta manera el placer de la lectura podría convertirse en el placer de la escritura y esto definitivamente se asociaría a la investigación y el estudio mas critico de las cosas.

Utiliza la mesa o los momentos de ocio para conversar noticias. Esto es una buena idea para promover el pensamiento critico en nuestros hijos. Que aprendan a pensar, a evaluar, discernir y luego decidir que postura conservar. Dialogue sobre las tradiciones de su país, las familiares . Cuente historias de antes, diviértase con las cosas del pasado y eduque con los valores de siempre.

Las ideas son miles, pero la necesidad es una sola y siempre la misma: CRECER Los padres que crecen, se educan , se informan son aquellos que poseen mejores opciones para cultivar en sus hijos. La herencia económica es buena , pero la cultural, la cultural es infinita.

Gracias Ilda!

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